¿Por qué la Banda se llama “El Cirineo”?



La banda de tambores de la Feligresía de San Andrés ha participado siempre en el rezo del Vía Crucis con el Cristo de la Paciencia en la tarde-noche del Jueves Santo, como se expone en la historia de la banda. Antes de la introducción de las cornetas y la sección de viento en la banda y de la introducción de las nuevas andas del Cristo de la Paciencia, la banda tenía que buscar un equilibrio entre los rezos y cánticos de las estaciones y su aportación musical. Por ese motivo, durante el Vía Crucis la banda tocaba únicamente la caja china y guardaba silencio en las lecturas y rezos de las estaciones.

Para que la coordinación de estas acciones fuera la mayor deseada, la banda incluía los cambios a caja china y los momentos de silencio en sus ensayos. Dichos ensayos siempre se han caracterizado por el buen ambiente entre sus miembros. En cierta ocasión durante un ensayo de preparación del Vía Crucis, al marcar el director que la banda debía guardar silencio explicó que en ese momento leen la estación, el párroco reza y las señoras del barrio cantan. A continuación, un miembro de la banda quiso dar un ejemplo práctico emulando a las señoras del barrio que con tanta devoción y cariño participan en el Vía Crucis y entonó la siguiente estrofa popular dentro de los cánticos del Vía Crucis:

“Dulce Redentor,
yo también quiero ser Cirineo
Ya lloro mis culpas y os pido perdón”

A partir de ese momento, cada vez que la banda ensayaba esa parte del Vía Crucis, varios miembros entonaban esa estrofa, convirtiéndose en algo típico de los ensayos y en el himno de la banda. Además, varios miembros de la banda se interesaron por la figura del Cirineo, aquel hombre que ayudó a Jesús a llevar la Cruz y compartió su carga en el camino hacia el Monte Calvario. Y de esa forma, el Cirineo se convirtió en un referente y un ejemplo para los miembros de la banda, siempre dispuestos a ayudarse entre ellos, especialmente a los más jóvenes y más necesitados. Así pues, con el nombre de El Cirineo la banda quiere reflejar su ambiente de amistad y compañerismo, valores representados en aquel hombre natural de Cirene que hace dos mil años ayudó a Cristo a llevar la Cruz, compartiendo su carga y parte de su camino.

Por estos motivos, cuando la banda decidió adoptar un nombre oficial y tener su bandera representativa, todos sus miembros por unanimidad decidieron que la banda debería llamarse “El Cirineo”.