HISTORIA BANDA EL CIRINEO

La historia de la banda discurre en paralelo a la historia de la Feligresía de San Andrés. Así, los orígenes de la banda se remontan a la Semana Santa de 1979, en la que los feligreses del barrio de San Andrés procesionan por primera vez con el Cristo Yacente de Gregorio Fernández que recibe culto en la S.I. Catedral. Entre ese grupo de feligreses, se encontraban los seis hijos de Mariano San Romualdo, popularmente conocido como “Silverio”, quienes iniciaron una tradición que llega hasta nuestros días: el acompañamiento musical del Cristo Yacente exclusivamente con el redoble de los tambores y los golpes secos, lúgubres, de los bombos. 



Con el paso del tiempo, muchos jóvenes del barrio se fueron interesando por ese peculiar sonido de los tambores en la procesión del Viernes Santo y se sumaron a los hijos de Mariano San Romualdo, quienes, fueron dando el relevo a sus propios hijos y a otros jóvenes del barrio para que cogieran las riendas de la banda. De esta forma, ese pequeño grupo de tambores se ha convertido en una formación que cuenta son cerca de una treintena de componentes, incorporando nuevos ritmos e instrumentos.



Pero la verdadera revolución en la banda y en la feligresía se iba a producir en el verano de 2006, cuando la Junta Directiva de Semana Santa de la Feligresía de San Andrés aprobó una serie de modificaciones y novedades para el Vía Crucis del Jueves Santo con el Cristo de la Paciencia, en el que ya participaba la banda de tambores. Esas transformaciones incluían la adquisición de una carroza para portar al Cristo de la Paciencia en andas y la creación de una banda de cornetas y tambores para su acompañamiento musical. A partir de entonces, la banda cuenta con la tradicional banda de tambores y una banda de música en la que se incorporan varios instrumentos de viento. 

Desde ese momento, muchos de los jóvenes que formaban parte de la banda comienzan a trabajar en la inclusión de nuevos instrumentos de viento para la banda, encargándose de la dirección musical Antonio García Rincón. Los comienzos fueron duros ya que, exceptuando el director musical, el resto de componentes no habían tenido ningún contacto anteriormente con los instrumentos que, desde aquel momento, iban a tocar. A pesar de esas dificultades iniciales, desde el primer momento la banda buscó diferenciarse del resto de bandas y aportar sus toques de originalidad, tanto en la vestimenta como en la instrumentación, así como en el repertorio, formado exclusivamente por composiciones propias.



No es hasta el año 2009 cuando la banda adquiere el nombre de “El Cirineo”, con la adquisición de la bandera representativa de la banda, detalle del que se carecía hasta ese momento. La toma oficial del nombre de la banda, junto a la bendición de la bandera, se produjo en el Acto Conmemorativo del XXX Aniversario del acompañamiento al Santo Cristo Yacente por la Feligresía de San Andrés, el día 4 de abril de 2009. 


En 2011 llegaría uno de los momentos más especiales para la banda y, también, para la Feligresía de San Andrés, con la selección del Cristo Yacente para participar en el Vía Crucis presidido por Su Santidad el Papa Benedicto XVI en Madrid durante las Jornadas Mundiales de la Juventud. Al término del Vía Crucis, el Cristo Yacente procesionó por las calles de Madrid acompañado, como siempre, por la Feligresía de San Andrés y su banda de tambores. 

En la actualidad, la banda “El Cirineo” continúa la tradición solemne de acompañar al Cristo Yacente únicamente con el redoble de sus tambores y marca el paso del Cristo de la Paciencia la tarde-noche del Jueves Santo cuando procesiona sobre los hombros de sus vecinos y amigos, entre las estrechas calles de ese barrio lleno de historia donde se encuentran sus hogares.